Perpetuamos la alegría de vivir y el altruismo de Gaëlle, cuya energía desbordante y generosidad natural son el origen mismo de la creación de nuestra asociación.
Nuestra hija poseía una generosidad natural y un altruismo que todavía nos conmueven profundamente cada día. Su bondad hacia los demás no tenía límites, y su amor por Senegal fue el punto de partida de esta hermosa aventura humana. Su alegría de vivir comunicativa sigue guiándonos en nuestras misiones educativas, recordándonos constantemente la importancia de compartir y de saber escuchar.
Gaëlle era una fuerza de la naturaleza, una luz constante que solo pedía brillar para los demás. Recordamos su energía desbordante y esa capacidad única que tenía para transformar cada instante en un momento de alegría compartida. Su determinación por ayudar al prójimo vive hoy a través de cada acción que llevamos a cabo en Senegal, perpetuando así su voluntad de actuar por el bien de los demás.
Su mamá
Su papá del corazón